Saturday, January 19, 2019

UN TIERNO ATARDECER




UN TIERNO ATARDECER
Llegó a Atenas una fría noche de inicios de Diciembre. Por fin había podido juntar el dinero y el tiempo para realizar tan anhelado viaje. Pese a su edad, Octavio seguía siendo  raudo y veloz a la hora de coger su equipaje de mano. Se dirigió a la salida donde tomó un taxi. Valía unos 40 euros, pero no quería perder hora y media en el tren. Avanzaron por una carretera de 6 carriles que atravesaba polígonos industriales y concesionaros de coches. Curiosamente para Octavio, había muchas empresas cuyos nombres aparecían en alfabeto latino. Finalmente, llegaron al hotel y tras registrarse y dejar la maleta en la habitación, Octavio cogió su guía y el mapa que le había dado el recepcionista y se fue caminando hacia Monasteraki. Le habían comentado que había buenos restaurantes por ahí. En realidad, casi no necesitaba el mapa. De la plaza del hotel salía una calle que lo llevaría derecho hasta la plaza de Omónoia y ahí seguiría su paseo por la calle Athinas que desembocaba en la mismísima plaza de Monasteraki. Llegado a ese punto, decidió echar un primer vistazo antes de cenar. Le llamó la atención en su camino ver lo poco que estaban iluminadas algunas calles del centro, así como lo desiertas que se encontraban.   Se podía pasar de una avenida abarrotada de turistas como Adrianou a un páramo desolador y oscuro en cuestión de metros. En ese nuevo escenario y dada la inseguridad reinante en su propio país, cualquier encuentro con un grupo de personas se convertía, para él, en un potencial peligro. No obstante, eso no le impidió ver el ágora romana de noche y disfrutar esa primera exploración culminada con la visión de la magnífica iglesia bizantina de Kapnikaréa, aunque no pudiera entrar. Lo más increíble de esa pequeña iglesia constituía su posición en medio de una calle principal. Aparentemente, el ordenamiento urbanístico en el siglo XIX se había hecho al “ahí se va”, lo cual también explicaba porque un tren atravesaba en su mitad la mítica ágora. 

Thursday, January 03, 2019

La masturbación como defensa


Hoy más que nunca el hombre está en peligro de extinción. Y cuando digo el hombre, me refiero al varón. No vaya a ser que este texto caiga en manos de una supremacista feminista y me denuncie ante la prensa mundial, también llamada facebook, de machista. Ya no podemos siquiera educar correctamente a nuestros hijos. Si yo le hubiera soltado la respuesta que me dijo la insolente de mi nieta hace un rato mi padre, Tiago Cábalas, me habría cruzado la cara. Hoy iría a la cárcel por mucho menos que eso. Nuestro lenguaje, nuestra respiración hasta nuestras más ancestrales aficiones como el box y el toreo son repudiadas como fenómenos de la llamada “sociedad patriarcal”. Vivimos en un mundo en el que tener un pene lo convierte a uno en un potencial violador y capaz de las peores atrocidades. Nada que ver con los años de mi juventud en que aún éramos los amos del universo y ellas estaban para satisfacer nuestros deseos y necesidades. Desde tiempos inmemoriales, el sexo ha sido la perdición del hombre. Insisto me refiero al varón cuando digo hombre. Dichosos nuestros antepasados neandertales o cromañones que no asociaban el sexo con su fruto, por lo que el niño era problema, única y exclusivamente de la mujer. Hoy en día las tornas han dado la vuelta. Un hijo es una espada de Damocles que pende sobre la cabeza de todo padre de familia. Mecachis, quise decir sobre todo cónyuge macho. Joder, hoy no doy una con la tecla. La simple palabra macho ya estaría borrada de los diccionarios si no fuera por qué sirve de receptáculo de todo tipo de insultos. Al final, la loca aquella que intentó matar al pintor maricón de las latas Campbell consiguió que la palabra hombre fuese considerada una ofensa. En cualquier caso, al casarse un hombre ingresa en prisión. Lo hace porque cree en esas mamarrachadas del romanticismo y demás tonterías que nos inculcan a través de la tele, las películas y el netflix. Sé que también existen libros de amor, pero como entenderán si no pierdo el tiempo con las películas que duran dos horas, menos voy a hacerlo durante varios días con un objeto rectangular, aburrido, que ni siquiera tiene fotos como el marca y cuya única función práctica, dependiendo de su grosor, es usarlo como arma arrojadiza. El hombre se casa porque está con la verga caliente y confunde su deseo sexual con el amor. Cuando su cónyuge le niega los placeres carnales, entonces los busca fuera del matrimonio por las buenas o por las malas. Cuando el hombre tiene un hijo (¿hace falta que aclare nuevamente el sentido de la palabra hombre?) prolonga su condena al menos 25 años si bien le va, porque estos niñatos vagos de ahora pretenden vivir hasta los 50 en casa de sus padres de la sopa boba. Pero es tal la ilusión que le genera su juguetito nuevo que él solo se autoimpone la responsabilidad de sacar adelante a la criatura e incluso llega a pensar, en su estupidización, que es capaz de cambiar y asentar la cabeza. Él no lo sabe, pero en ese momento se encuentra en el corredor de la muerte a la espera de la confirmación de la sentencia. Algo así como el japonés loco que lleva décadas esperando su ejecución y ahora habla de hacer castillos y no sé cuantas tonterías. Supongo que el tema de la ejecución ya no le importa. Dicho aparte, aunque los orientales me producen asco, hay que reconocer que los nipones sí son una sociedad como Dios manda. Al que mata o se pasa de la raya, Katanazo y a tomar por culo. Los jóvenes hacen caso a sus mayores y las tradiciones mantienen su vigencia. No como aquí que estamos con la mariconada del buenismo y nos indignamos con la cadena perpetua revisable y acogemos con los brazos abiertos a los negros ladrones y violadores que vienen en patera. Si el tío Paco hubiera resucitado en el proceso de traslado de su tumba habría organizado una nueva cruzada y fusilado a todos estos sociatas y rogelios de mierda, empezando por el de la coleta. Pero bueno, no nos desviemos del tema. Creo que he encontrado la solución al problema del hombre actual que, al divorciarse, firma definitivamente su sentencia de muerte. Pierde casa, dinero y, dependiendo de la empresa para la que trabaje, su fuente de ingresos. Claro que esto último es muy ocasional, ya que el sistema está hecho para que siga pagando la manutención de sus hijos, cosa que no podría hacer en el paro. En el mejor de los casos, puede ver a su hijo los fines de semana y 15 días durante las vacaciones y ya está. E incluso teniendo derecho a ver a sus hijos, si la zorra de la ex lo desea, puede alegar que el niño está enfermo y anular el encuentro. En pocas palabras, el hombre queda a merced de su ex esposa que fiscalizará todos sus ingresos y le chupará la sangre hasta la última gota. En algunos casos, los hombres consiguen la custodia compartida y en casos muy raros incluso la patria potestad. Eso ocurre así para que no se diga que la justicia está a favor de las mujeres, pero son casos testimoniales.
Pues bien, para evitar todos estos males, la solución es la masturbación. Sé que la santa iglesia a la que acudo todos los domingos lo prohíbe y sé también que toda clase de maldiciones han recaído sobre el acto onanista por el cual el hombre iba a perder la vista, la audición y todos los sentidos habidos y por haber y lo cierto es que no se le cae a nadie la verga por jalársela alguna vez. Además, también se prohíbe matar en los mandamientos y, sin embargo, no hay cura que proteste en caso de guerra. Se entiende que se trata de la única solución para salvar al país y se aplica. El rechazo que siempre ha producido se debe a que se necesitaba poblar la tierra y no se podía desperdiciar idiotamente la semilla. Pero todos sabemos que hoy en día somos demasiados por lo que, más bien haría falta disminuir el número. Sé que mi método, en lo que concierne a la demografía, es lento y difícilmente conseguirá una disminución espectacular de la población mundial. Para ello necesitaríamos una guerra nuclear que barriera a los orientales y africanos de un solo golpe. A los panchitos, por aquellos que les dimos la religión y la lengua podríamos dejarlos vivir, pero siempre para que nos sirvieran.  
Desde hace algún tiempo estamos en guerra contra las mujeres y nuestra única opción de victoria radica en el onanismo. Un hombre que se masturba regularmente es un hombre autosuficiente en materia sexual que no necesita pareja alguna. Hace ya muchos años que tuve la visión y comprendí que ese era el único camino que le quedaba a un hombre para ser libre del yugo femenino. Ir a un prostíbulo es contribuir al esfuerzo de guerra del enemigo. Si no hay pareja, no hay sexo dependencia y todos los males que acarrea y que ya hemos mencionado desaparecen. Un macho autosuficiente (¡a la mierda con las putas feminazis!) no mendiga la compañía de una mujer, no visita putas ni viola. Un macho autosuficiente no necesita a nadie a su alrededor y puede vivir ignorando a las mujeres. Ellas en cambio, sí necesitan tener hijos para sentirse satisfechas y sí ya sé que hay bancos de semen que pueden sustituir al varón, pero en ese caso se encontrarán en la misma posición que su antepasada neandental o cromañona o váyase usted a saber qué. El caso es que ellas tendrán a su hijo y deberán ocuparse íntegramente de él. Es entonces cuando volverán sobre sus pasos evolucionistas y nos pedirán que volvamos a formar familia con ellas. Volveremos a tener el poder e impondremos nuestras reglas; como lo hacíamos en los años 50. Y mejor escondo ahora estos papeles, no vaya a ser que mi esposa venga y me eche la bronca.

Wednesday, January 02, 2019

LUCHA POR LA PLAZA



-México siempre fiel. Así lo dijo el papa Juan Pablo en una de sus visitas y eso conlleva que los ritos navideños se tienen que celebrar de manera católica – dijo enfático Baltasar.
-Momentitou –dijo el gordo barbón-, Francia también es un país de tradición católica y ahí yo soy el que manda y nadie se acuerda de ustedes.
-Sí pero Francia no es un país hispano. En España nos tratan como los reyes que somos y los alcaldes nos reciben en loor de multitudes y suntuosos carruajes.  
-Incluso ahí tengo partidarios. Pero vayamos al grano, yo no tengo problema alguno en compartir espacio con ustedes. A fin de cuentas, lo quieran aceptar o no, uds. están acabados.
-Ahora verás quien acaba con quien.
Sin pensárselo dos veces Melchor le fue para encima y se armó tremendo lío entre ambos barbudos. Los renos de Santa Claus viendo en peligro a su amo se lanzaron sobre la majestad tras lo cual intervinieron los otros dos reyes y sus pajes que intentaban hacer de vaqueros y domar a los cérvidos.
Con lo que ninguna de las partes contaba fue con la astucia de la Policía que intervino en pleno puente fronterizo de Ciudad Juárez repartiendo cachiporrazos a los humanos y balas a los renos. Al final y tras una intensa investigación en el cuartito oscuro, se determinó que los cuatro pertenecían a bandas criminales que traficaban con especies prohibidas y sobretodo, gran delito,  con ilusiones. Ese año ningún niño mexicano recibió regalo alguno, salvo, por supuesto, los hijos de los funcionarios de la policía.   

Saturday, December 15, 2018

La maldición

Se encontraron en mitad de la pista de baile. Se reconocieron. Paso a paso, fundiéndose con la música, se acercaron. Alguno de los compañeros de Jorge quiso impedir el contacto, pero bastó un simple gesto de la mano  para anular toda tentativa. Las lágrimas brotaron de los ojos de ambos. Se besaron. Se abrazaron. Sabían quiénes eran. Conocían su historia milenaria de reencarnaciones y sabían que nuevamente iban a seguir separados, por mucho que se amaran. Tal era el designio de Jorge y Oliva, repetido desde épocas innombrables.

Friday, November 16, 2018

REFUGIO





Aún quedan soledades a donde volver,
templos vacíos de la razón
que alumbraron otrora la esperanza
donde oír el gemido de los pasos.
Aún quedan  islas multicolores;
bastiones exiguos contra las ondas
donde desintoxicarse de las pantallas
y volver al negro del papel.
Aún queda vida auténtica
donde contemplar la creación
            y perderse en el horizonte.
            Aun quedan refugios de la locura diaria




Sunday, November 11, 2018

OBSESIONES CINEMATOGRÁFICAS


4. La muerte de Artax

El pantano de la desolación; lugar cuya única mención produce escalofríos, es el escenario de esta obsesión cinematográfica. Se trata de un inmenso lodazal cubierto de eternas nubes grises que impiden la visión del sol. Ahí vive la última esperanza de Atreyu para encontrar una cura para la emperatriz de Fantasía; la tortuga gigante y sabia llamada Vetusta Morla. Así nos lo hace saber la voz en off de Sebastián, lector de la historia interminable. También avisa del peligro mortal que conlleva dejarse dominar por la tristeza del paisaje. Atreyu descabalga para ayudar a su caballo a avanzar entre las ciénagas. El avance es cada vez más penoso. De pronto, no consigue que Artax dé un paso más. El joven guerrero se voltea y le dedica dulces palabras a su caballo. Se acerca a él para hacerle caricias y conseguir la cooperación del animal, pero nada funciona. El miedo se apodera del joven. Se da cuenta de que Artax se está hundiendo rápidamente. Intenta hacerlo reaccionar por todos los medios, incluso insultándolo. Nada funciona. Vemos al  caballo con los ojos desorbitados y la cabeza estirada dado que su amo está tirando de las riendas, mientras que el lodo cubre todo su cuerpo. No alcanzamos a ver su hundimiento final; el fundido en negro nos lo impide y lo deja a nuestra imaginación. En la siguiente imagen vemos a Atreyu llorar la muerte de su amigo.  
Existen otras escenas memorables en la historia del cine relacionada con los caballos. Quién no recuerda al semental cuya cabeza cortada aparece en la cama del productor de Hollywood, en El padrino, para forzar a este a darle el trabajo en su próxima película a Johnny (conocido en la vida real como Frank Sinatra), protegido de Don Corleone. También recuerdo, en Gringo Viejo, el momento en que Jimmy Smiths, que interpreta a un revolucionario mexicano que se vuelve loco tras tomar la hacienda donde había nacido, se acerca con cara de pocos amigos al escritor Bierce interpretado por Gregory  Peck. Bierce ha osado montar el caballo del revolucionario. En cierta forma ha mancillado el honor de éste. Una reparación de sangre es necesaria. Todos esperamos el tiro de gracia al viejo escritor. Smiths saca la pistola y dispara a la cabeza… de su amado caballo.
A pesar de lo impresionante que puedan ser estas dos escenas, yo me quedo con la de la historia interminable. La mirada desorbitada del equino antes de ser tragado por el pantano, me resulta inolvidable.



Thursday, November 01, 2018

OSESIONES CINEMATOGRÁFICAS


3. Il y a longtemps que je t’aime

Finalmente se desvela el secreto. Después de 15 años de cárcel por haber matado a su hijo y meses de convivir con su hermana Lea (Esla Zyberstein) sin dar la menor explicación, Juliette (Kristin Scott Thomas). Las prisas por terminar de hacer la cama e irse con su cuñado que la va a acercar en coche al trabajo, la hacen dejar descuidado el papel que dilucidará el secreto. Se trata de unas pruebas médicas del hijo asesinado. Con la ayuda de un amigo médico, Lea se entera finalmente que su hermana acabó con la vida de su hija para evitarle un gran sufrimiento antes de morir.
“Nosotros estábamos aquí… No contábamos acaso… Te podríamos haber ayudado” son algunos de los reproches que Lea le suelta a su hermana tras saber la verdad. Tras saber que su hermana había sido proscrita de la familia como si hubiese muerto y encarcelado no por un rapto de locura, sino por un simple acto de compasión hacia su hijo.
-“Habrías hecho, ¿qué? Cuando escupía, cuando se sofocaba, habrías hecho ¿QUÉ?”, es la respuesta iracunda de Juliette. No obstante ese pleito sirve de catarsis. Finalmente, puede hablar de lo que hizo y cómo ejecuto a su vástago. Tras jugar toda una tarde con él en una casa verde de campo de la familia y leerle los cuentos que más le gustan al niño, su madre lo había acostado y le había dicho que le pondría una inyección. “No hay peor cárcel que la muerte de un hijo. De esa no hay escapatoria”, sentencia Juliette.
Sinceramente, cada vez que veo esa película me cuesta contener las lágrimas en esa escena. Recomiendo verla película en versión original ya que el ligero acento británico de Scott Thomas cuando habla en francés le dan mayor fuerza a sus respuestas durante el pleito  de Juliette con su hermana. Además, y teniendo en cuenta de que en estos días se está debatiendo la legalización de la eutanasia en este país, creo que esta película como tantas otras son un excelente argumento para quienes están a favor.  

Tuesday, October 30, 2018

OBSESIONES CINEMATOGRÁFICAS

2. El coronel Von Ryan


Tras pasar por mil pericias en un tren de mercancías, el coronel Josep Ryan (Frank Sinatra), acompañado de numerosos prisioneros de guerra británicos, consigue llegar a los Alpestras escapar de sus captores alemanes. La frontera Suiza está a escasa distancia, mas el tren ya no puede continuar. Tras un ataque de la luftwaffe, el túnel transalpino queda bloqueado y uno de los raíles inutilizado. Para colmo de males, un destacamento persecutor alemán se acerca velozmente conducido en otro tren La necesidad aguza el ingenio dicen. Los prisioneros se dividen en 2 grupos. El primero deberá limpiar el acceso al túnel y arreglar la vía, mientras que el segundo deberá retener a los alemanes combatiendo en la misma vía.
Después de una encarnizada lucha, se oye el silbido de la máquina anunciando la partida. Los soldados aliados vuelven corriendo al tren al que se encaraman sobre la marcha. El último es el propio Ryan que corre a toda velocidad. Un oficial británico (Trevor Howard) le tiende la mano para ayudarlo a subir. Tan solo le quedan unos centímetros para asir la salvación cuando una ráfaga de metralleta alemana acaba con su vida. Se oye la voz en off del oficial británico que previamente en la película había dicho que cada soldado fugado representaba para él una victoria. Triste consuelo, supongo, para el personaje de Frank Sinatra.
Esta final lo ví con unos 6-8 años. Sinceramente, no sé porque se me permitía ver estas películas. Quizá el hecho de que la televisión estuviese en el cuarto de mis padres y que los fines de semana me podía acostar más tarde influyese en eso. El caso es que durante un tiempo pensaba que todas las películas de adultos terminaban de algún modo con el protagonista muerto y cuando veía esas películas, esperaba el deceso del protagonista. Pero más aun, creo sinceramente que El coronel von Ryan, me hicieron recelar desde una muy temprana edad de los momentos de felicidad. A fin de cuentas, en cualquier momento podían tornarse en tragedia.  
Existe una parodia de esta escena en los Simpsons. En ella, el tren es sustituido por el autobús del colegio conducido por Otto, mientras que el alumno de intercambio Uter sufre la suerte de Frank Sinatra, aunque su caída no se debe a una bala sino a un simple flato. Pueden verlo en   https://www.youtube.com/watch?v=Z_kUDx9tvW0

PRESENTACIÓN EN BARCELONA

El Viernes 16 de Noviembre a las 19:00, Santiago García Tirado presenta en la Librería Somnegra (Aragó 108) de Barcelona, la obra ganadora del Premio Irreverentes de Novela, El péndulo familiar, de Juan Patricio Lombera
Mapa de Calle de Aragón, 108, 08015 Barcelona
            Un siglo de México en esta novela. Dos personajes, abuela y nieto, enfrentados a épocas distintas y desde perspectivas opuestas se encuentran en la base de esta obra, sus vidas se entrecruzan. Mientras el joven protagonista intenta suicidarse en un hotel de la China moderna, pese a vivir bien en la España más boyante, su abuela se enfrenta a los estereotipos machistas de un México en plena revolución para conseguir estudiar una carrera. Mientras que el joven representa el hastío y la parálisis de una sociedad consumista cuyo único valor es la posesión de objetos, la abuela encarna ideales de cambio y justicia: no sólo se encara con revolucionarios villistas a su entrada a la capital de México, sino consigue su afán de estudiar, practicar deporte de competición y viajar por todo el mundo. Su nieto se deja llevar por la corriente. El péndulo familiar no solo alterna los capítulos entre ambos personajes, sino que se mueve de un pasado remoto hacia el presente en el caso de la abuela, mientras que la historia de su nieto recorre un sentido contrario. En medio de estas dos historias se encuentra como punto trágico y de desenlace el 2 de octubre de 1968 en el que miles de estudiantes universitarios serán asesinados en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco por el gobierno mexicano. A través de los protagonistas se hace un amplio repaso a la historia de México y España

OBSESIONES CINEMATOGRÁFICAS

I. 7 Hombres al amanecer

A lo largo de mi vida, he ido a ver toda clase de películas. Desde las más comerciales de Hollywood, hasta películas independientes infumables que uno ensalza en los círculos autoproclamados intelectuales para no desentonar. De algunas de ellas conservo, sin embargo,  escenas que revivo con frecuencia en mi cabeza. En este y en los próximos artículos haré un recuento de las mismas y la influencia que han tenido sobre mi vida. Si algún lector quiere compartir su obsesión cinematográfica, encantado le cederé espacio en este blog respetando su autoría.
                Con tan sólo 12 años tuve la oportunidad de ver en video “7 hombres al amanecer” o, conforme a su título original “Operation daybreak”, protagonizada por Timothy Bottoms (Jan Kubis) y Anthony Andrews (Josef Gabcik) e inspirada en la célebre operación antropoide que acabó con la vida de Heydrich; el carnicero de Praga y el hombre que ideó la solución final. En venganza, los nazis acabaron con cientos de vidas de mujeres, niños y hombres en el pueblo de Lidice.  El comando checo que ejecutó la operación también cayó tras ser traicionados por Carel Curda. La muerte de estos héroes, en la película, se aparta ligeramente de la realidad. Sabemos que Kubis murió en la Iglesia de San Cirilo y San Metodio por una  granada, mientras que Gabcik se suicidó, mientras veía como la cripta donde se refugiaba se llenaba de agua rápidamente. El final en la película de 1975, muestra a los dos amigos -Kubis y Gabcik-, como los últimos supervivientes después de un encarnizado combate en la nave que ha dejado decenas de alemanes muertos así como 5 checos de la resistencia. Con el agua al cuello, Gabcik coge sus amadas cartas de juego completamente mojadas y las tira a la corriente. El fin está cerca. Ambos personajes se plantan cara a cara empuñando sus pistolas como si se tratara de un duelo.
-¿Cuántas balas tienes? –pregunta Kubis.
-Suficientes –responde con una mueca risueña Gabcik.
Ambos se abrazan y colocan sus armas en la nuca del otro. En la película solo se oye los dos disparos efectuados al mismo tiempo. Ambos amigos se han matado para evitar caer en manos de los nazis.
Salvo Kubis, el resto de los checos muertos en la iglesia se suicidaron. Aunque no he estudiado demasiado sobre la materia, siempre he pensado que todos ellos tenían la orden de no dejarse capturar. En cualquier caso, de haber caído prisioneros, les habría esperado un infierno de torturas y finalmente la muerte. En pocas palabras, se ahorraron el trámite burocrático como dice el personaje de Nikita Krushev en Con el enemigo a las puertas, al tiempo que le ofrece una pistola al general caído en desgracia para que se suicide. En esta ocasión, creo que  la ficción superó la realidad. Ambos amigos –Kubis y Gabcik-,  habían huido juntos de Checoslovaquia, se habían alistado en la legión extranjera para continuar la lucha contra los nazis desde Francia y, una vez derrotada esta nación por Alemania, huyeron a Inglaterra para unirse al gobierno checo en el exilio para seguir adiestrándose y seguir luchando. Ahí dejaron a sus novias inglesas, lo que no les impediría establecer nuevas relaciones en Praga, en parte porque la compañía de mujeres les hacía menos sospechosos y, supongo también, porque eran jóvenes y querían disfrutar al máximo de sus vidas.  Ambos mataron a Heydrich y a su chofer. Ambos merecían morir abrazados.
Esta película y este final tan desgarrador acompañado de una música nostálgica siempre me han obsesionado. De hecho cuando fuimos Vicky y yo a Praga con mis suegros, reservé un par de horas de nuestro apretado itinerario para visitar la iglesia de San Cirilo y San Metodio. No pude entrar en la nave donde se efectuaron la mayor parte de los enfrentamientos, pero sí se nos dejo acceder a la cripta. Era pleno verano y aun permanecían en ella bandas conmemorativas con los colores de la bandera checa que se habían depositado seguramente el 18 de junio, fecha conmemorativa de la muerte de los checos tras la traición de Karel Curda.