Sunday, January 18, 2009

Los Borderpatrols

Los borderpatrols son los mejores perros de cacería que puedan existir en el mundo; recorren toda la frontera de su comarca a gran velocidad y, con sus poderosos ojos que irradian luces destellantes, alumbran enormes porciones de tierra que le impiden al ilegal cualquier escapatoria cuando es descubierto. Asimismo, este animal tiene múltiples formas, por lo que no sólo aparece como perro en jauría, sino también como águila hambrienta en el aire. Además, por si fuera poco, los borders... encuentran en su estridente canto de sirena su mejor arma, ya que les permite comunicarse con los demás miembros de la manada en caso de que el chicano quiera huir, reunirse en una misma zona y someter fácilmente al rebelde. De hecho, este can se encuentra en el origen del refrán “cuando el borderpatrol canta el chicano muere” y no tiene nada que ver, como pretenden en México, con tecolotes, lechuzas e indios.
Sin embargo, este temible monstruo también tiene su talón de Aquiles como resultado de su falta de inteligencia, que los lleva a actuar con un excesivo y absurdo odio hacia los ilegales, en vez de limitarse a cumplir con sus labores y, al mismo tiempo, fomentar la inmigración ilegal, ya que si los chicanos no existiesen, ellos no tendrían trabajo. En cambio, los borders... siempre actúan violentamente y sin medir las consecuencias de sus actos, como cuando fueron grabados en la Ciudad de Los Angeles golpeando a una mujer embarazada, lo que provocó su despido. Además, su falta de inteligencia les obliga a realizar la misma rutina todas las noches, por lo que no es tan difícil burlarlos, pese a sus excelentes cualidades físicas.
Sin embargo, cuando los borders... tienen suerte y consiguen atrapar a numerosas presas en periodos prolongados, actúan de forma normal y tan sólo se dedican a deportarlos sin hacerles ningún daño de lo contentos que están. Pero si los meses de abstinencia se dilatan, estos animales sufren depresiones y pasan largas horas alimentando su odio, para descargarlo en el primer chivo expiatorio que encuentren en el camino y volver a su vida normal.
Tomado de Bestiario chicano